5.6.10

Ellos y su Dolor....¿Quién podrá ayudarlos?

El hombre, desde hace mucho tiempo atrás, ha sido visto por el resto de las personas y hasta por el mismo, como el sexo fuerte, el que todo lo puede, el que manda y el que tiene derecho a todo cuando se le antoje. En contraste, la mujer siempre ha sido idealizada como lo frágil, lo emotivo y como un ser dependiente del hombre incapaz de realizar diversas actividades. Como lo señala Danilo de Assis Clímaco:

“El mundo es partido en dos y todo lo que está en la parte superior es apropiado por el hombre: fuerza, decisión, capacidad de mando, etc. En la parte inferior del mundo queda lo que carece de valor: la debilidad, la inocencia, la obediencia, etc. y es relegado a la mujer. El hombre jamás puede bajar a este mundo, tiene “horror a la ambigüedad” (Del Castillo: 2003)”
Se puede observar que el machismo está muy marcado, pues se hace de lado a la mujer sin importar las cualidades y habilidades que ella pueda tener. Siempre fue considerada un objeto sexual y de reproducción, pues de no ser así hace mucho ya nos hubiésemos extinguido. Por otra parte, a la mujer se le atribuía la parte emocional y con lo sensible, ya que ellas si podían mostrarse débiles porque lo eran, en cambio los hombres se limitaban a reprimir sus emociones para no perder el mando. Hemos escuchado desde pequeños que los hombres no lloran porque son “machos”, como si el hecho de no mostrar lo que sienten los haría más fuertes.1
Debido a estas falsas ideas que han existido a lo largo de la historia es que el propio hombre se acostumbró a realizar ciertas actividades, negándose a el mismo otras en las que podía participar pero que no las hacía porque “son de mujeres”. Es por ello que; hoy en día; difícilmente alguna persona pueda creer que los hombres son víctimas de discriminación, pues fueron ellos los que abusaban de las mujeres considerándose por mucho tiempo los fuertes debido a sus capacidades físicas y mentales.


Progresivamente, el hombre ha ido perdiendo esa capacidad de mando y liderazgo, ya que las féminas han luchando cada vez más por los derechos que poseen y que no habían sido respetados. Se han vuelto tan independientes que ahora realizan actividades que el hombre también puede realizar. Muchas veces estos hombres se han visto opacados por ellas, puesto que han resultado ser más capaces que ellos. Este debilitamiento del poder del hombre lo fue ganando la mujer, se volvió más fuerte y por ello puede juzgarlo sin tener el mismo temor de antes a ser maltratada.
En nuestros días, el hombre se ve discriminado de muchas maneras. Uno de los casos más resaltantes es que no se les permite hacerse cargo de sus hijos, en caso de ser divorciados, las mujeres no permiten que los hombres realicen actividades que para ellas son propias, como el cuidado de los hijos, el hogar, etc., ya que se ha tenido la idea de que es la mujer la que tiene mayores habilidades para realizar este tipo de trabajos. Asimismo, es objeto de burla por los propios hombres y mujeres, cuando éste se dedica a las labores de casa, muchas veces lo tildan de gay, como si realizar tales actividades lo hiciera menos hombre o lo convirtiera en mujer. Muchos hombres saben que hacer ese tipo de cosas no lo harán cambiar, pero el solo hecho de que alguien los juzgue los hará dudar y podrán, incluso, dejar de hacerlo. Por otro lado, cuando algunos hombres que son homosexuales, deciden postular a algún tipo de trabajo también corren peligro de ser discriminados, ya que por ser homosexuales les niegan el trabajo. El tener una preferencia sexual no quiere decir que las habilidades y aptitudes que puedan tener ciertas personas se vayan a mermar. Además, aunque sean admitidos en ese trabajo, va a haber gente que los discriminará pues hablarán de él de forma despectiva o como si fuera menos que cualquier otro. Otro punto importante es que las mujeres ha obtenido tanta libertad que, ahora, abusan de ellos pues creen que tienen el derecho de tratar como les parezca a cualquier persona. En su gran mayoría, los hombres discriminados, sufren maltrato psicológico por parte de sus esposas. Pero no se descarta que también son víctimas de maltrata físico.
Hasta el día de hoy, no existen leyes, instituciones ni decretos en nuestro país que protejan y velen por el bienestar de los hombres. Esto es una forma más de discriminación, pues a pesar de decir que tanto hombres como mujeres tenemos los mismos derechos, ninguno está en contra del maltrato y discriminación del sexo masculino. Hasta la actualidad, se sigue idealizando a la mujer como libre de polvo y paja, en cambio el hombre va a seguir siendo criminalizado por todas las malas acciones que cometió en el pasado.
La discriminación del género masculino no es conocida o no se habla de ella, puesto que se le presta mayor atención a los problemas que pueda sufrir la mujer, pues la voz de la mujer será escuchada en cualquier lugar. En contraste, el hombre será juzgado y muchas veces se dudará de la credibilidad de sus palabras, pues en la sociedad en la que vivimos se tiene la idea de que la mujer siempre va a ser la víctima. A parte de no ser escuchados, los hombres, no buscan ayuda o se quedan callados por el simple hecho tener vergüenza o creen que van a ser la burla de todos, pues ¿qué es lo que van a pensar de él si se llegaran a enterar que es maltratado? ; asimismo tienen miedo, se sienten amenazados por sus propias parejas y por ello es que deciden no buscar ayuda y seguir en silencio.
Entonces, es necesario y de suma importancia que se tome en cuenta que los hombres también son seres humanos que merecen respeto e igualdad de oportunidades y derechos. Además de eso, sería muy significativo que organizaciones estatales u ONGs consideraran la posibilidad de crear proyectos que ayuden a estos hombres a poder salir de este problema que muchas veces los agobian y consumen en profundas depresiones.


Lindsay Cabrera Gómez.


Bibliografía:

• RAMOS, Miguel Angel (2001) La paternidad y el mundo de los afectos. Publicado en: FEM. Publicación Feminista Mensual. México D.F.Año 25 Nº 219 (Consulta: 01 de Junio del 2010)(http://www.mimdes.gob.pe/archivos_sites/daff/convencionfamilia/La_paternidad_en_el_Mundo_de_los_Afectos_Ramos_2001.pdf)




• DE ASSIS, Danilo(2005) Acercar la opresión. Vol.5 Nº2 (Consulta: 30 de Mayo del 2010) (http://www.inventandopolvora.org/textos/opresion.doc)

 


Blogs relacionados con el tema:




Discriminación contra el género masculino

Encuesta:

Esta encuesta realizada tuvo como objetivo principal poder informarnos y tener una idea más clara sobre la opinión que tiene las personas de la discriminación del género masculino en nuestro país, puesto que en el sociedad en la que vivimos, una cantidad mínima de individuos tiene conocimiento de ello.

Fueron 30 personas que radican actualmente en la ciudad de Lima a las que se encuestó, de las cuales 20 fueron del sexo masculino y las 10 restantes fueron del sexo femenino. Se estimó que debía realizarse la encuesta a un mayor número de varones para poder captar la propia idea que tienen estos sobre el tema. Sin embargo creemos que la opinión de las féminas es de suma importancia.


El rango de edades de estas personas fue entre 15 y 52 años. Además de ello, se tomó en cuenta el nivel de instrucción de las personas. Entre ellos se encontraban estudiantes del nivel secundario, estudiantes universitarios, comerciantes ambulantes, profesionales y personas que contaban con un pequeño negocio propio. Cabe recalcar que no todas las personas adultas a las que se les encuestó había tenido una formación universitaria o no había culminado los estudios escolares, lo cual permitió que la pequeña investigación fuera mucho más enriquecedora pues se pudo observar un pequeño contraste con respecto a las respuestas emitidas por ellos.

 




La primera consulta que se les hizo fue acerca de que si consideraban que en el Perú existía la discriminación hacía los varones. Como se puede observar en el gráfico, de los veinte hombres encuestados, catorce consideraban que si existía este tipo de discriminación y el resto obviamente dijo que no. De las mujeres, solo seis de ellas dijeron que sí y las cuatro restantes lo negaron. Cuando se les preguntó acerca de porque dijeron que sí, argumentaron; en su gran mayoría, que la discriminación se da en cualquier campo, que no distingue géneros y se da tanto en hombres como en mujeres, aunque el porcentaje de discriminación al hombre es menor al de la mujer. Asimismo, manifestaron que no existen leyes que los protejan sobre el maltrato físico y/o psicológico que muchas veces las mujeres comenten contra ellos. Por otro lado, comentaron que siempre se les cree a las mujeres puesto que se les considera víctimas a ellas, sin tomar en cuenta los derechos, necesidades y opiniones del hombre. Otros mencionaron que hay trabajos en los que solo solicitan a mujeres y cuando los hombres realizan actividades que en su mayoría son cumplidas por ellas, se les tilda de gays. Con respecto a la respuesta no, un gran número de personas dijeron que en nuestra sociedad la discriminación se daba contra las mujeres, pues los hombres son los que abusan por sus capacidades físicas y por ello la víctima siempre había sido la mujer. Por otro lado, otras personas mencionaron que nunca habían escuchado hablar sobre la discriminación masculina y que en esta sociedad eso no se daba, pues el machismo sigue latente hoy en día.

Podemos inferir, de acuerdo a las respuestas emitidas, que si hay conocimiento acerca de la discriminación contra los hombres, y que muchas personas son conscientes de ello. Sin embargo hay aun gente que no se quiere dar cuenta de la realidad, muchas veces por no querer ser objeto de burla o porque simplemente no saben a quien recurrir o quien podrá ayudarlos.

En relación a la segunda interrogante, la mitad de los hombres indicaron que sería importante que el Estado encomendara a una Institución el maltrato doméstico contra los varones. En contra posición el 50% restante consideró que ello no era necesario. En cuanto a las respuestas de las señoritas, increíblemente el 80%, que en este caso vendrían a ser ocho personas, expresaron que sí sería conveniente que existiese esta organización. Sin embargo, el 20% sobrante declaró que no sería trascendental la creación de esta Institución. Las personas que creyeron que sí era necesario este establecimiento, aclararon que esto se debía a que si queremos un país democrático e igualitario, se deben respetar los derechos de todos en igual medida, pues es injusto que solo la mujer y el niño estén protegidos legalmente, ya que en la actualidad los hombres también sufren de violencia física y psicológica y esto debería evitarse. Por otro lado, mencionaron que a pesar de haber menos casos de violencia doméstica contra varones es necesario que cuenten con personas que los puedan ayudar y a quienes puedan recurrir. Desearían además que las denuncias que muchas veces son rechazadas sean tomadas en cuenta. Por otra parte, la gente que creyó que no era necesario que una Organización se encargue de ello dijeron que esto se debía a que son las mujeres las que sufren mayormente y que los casos de maltrato doméstico contra el sexo masculino es limitado, ya que el hombre; por naturaleza, es más fuerte. Dijeron, además que esto también dependía a la educación que hayan recibido las personas. Mencionaron que los que no habían recibido una buena educación eran lo que en su generalmente abusaban de las mujeres.
Podemos decir que mucha gente está conforme con la creación de este tipo de instituciones, pero debido a estereotipos que existieron y que existen actualmente, como el machismo y el feminismo que no permiten que se puede lograr por todas las ideas falsas y equivocadas que tienen.


La tercera pregunta fue mucho más directa, puesto que trataba sobre la fecha en la que se celebra el Día Internacional del Hombre. Tanto los hombres como mujeres encuestados dijeron que no sabían que existía tal fecha. Dos de las diez mujeres encuestadas se animaron a decir que tal fecha no existía, sin ni siquiera haberse informado. Debido a lo manifestado, podemos mencionar que los hombres ni siquiera tienen gran intensión o no le brindan la debida importancia a sus derechos. Muchos de ellos pueden estar disconformes con las leyes actuales y los estereotipos de nuestra sociedad, sin embargo casi nadie mueve un dedo porque ellos sean tomados en cuenta y lo podemos confirmar ya que no tienen ni la menor idea del día en que ellos son homenajeados.




 
La última interrogante solo fue realizada a los veinte hombres de la muestra, puesto que se trataba sobre si alguno había sido víctima de discriminación como hombre. Doce de los veinte hombres comentaron que alguna vez habían sido víctima de discriminación, mientras que los ocho hombres sobrantes dijeron que no habían sido discriminados. Se decidió no preguntar cómo es que fueron discriminados, pues esto conllevaba a que se pudieran sentir incómodos o fastidiados y eso no era lo que realmente se quería.

 


Lindsay Cabrera Gómez.

Videos sobre el maltrato contra el género masculino






Disciminación en la custodia paterna: caso de homosexualidad


 

Según Emmanuel Jiménez, en las reflexiones sobre adaptación y homosexualidad, explica que no nos encontramos ante una crisis sino ante una adaptación a la nueva realidad de vida familiar en las sociedades avanzadas. La homosexualidad es también una realidad innegable, un fenómeno presente en la sociedad, aunque poco reconocido, donde la organización familiar también entra en juego.

El derecho a la no discriminación sexual recibió un importante espaldarazo a partir de la sentencia Salgueiro Da Silva Mouta contra Portugal, de 21 de diciembre de 1999, que afrontaba la problemática de la homosexualidad y la familia, considerando a las personas de condición homosexual plenamente capaces para asumir la función parental. Así, el señor Manuel Salguiero de Silva Mouta, ciudadano portugués, después de siete años de matrimonio en los que tuvo una hija con su mujer, descubre su homosexualidad, dando lugar a la correspondiente separación y posterior divorcio, pasando a vivir desde entonces de forma estable con un adulto del mismo sexo.

En un primer momento, en 1991 y en el marco del proceso de divorcio se llego a un acuerdo acerca de la atribución de la patria potestad de la niña a la madre, beneficiándose al señor Salgueiro del derecho de visita. Sin embargo, este no pudo gozar de tal derecho, al no ser respetado por la madre dicho acuerdo. Por tal motivo, en 1992, el señor Salguiero interpuso una demanda solicitando la patria protestad y la modificación del acuerdo previo al haber sido incumplido por la madre. En este sentido, recibió en primera instancia una sentencia favorable que lo consideraba en mejores condiciones para hacerse cargo de la niña. El tribunal añadió con base en los informes de los psicólogos: “La madre mantiene una actitud poco colaboradora y es bastante improbable que cambie de actitud. Ha incumplido de forma reiterada las resoluciones del Tribunal. Hay que constatar, por tanto, que la madre no ha demostrado ser, hoy en día, capaz de ofrecer a la niña las condiciones de una vida equilibrad en mejores condiciones de hacerlo. Además, de disponer de medios económicos y de vivienda para tener a la niña con {el, ha demostrado ser capaz de transmitirle las condiciones de equilibrio que la niña necesita y de respetar su derecho a mantener contacto regular y asiduo con la madre y sus abuelos maternos. No obstante, este fallo fue revocado en apelación, fundamentándolo exclusivamente en la homosexualidad del padre: “Que el padre de la niña, que reconoce ser homosexual, quiera vivir como hombre es una realidad que hay que aceptar. Es notoria que la sociedad cada vez mas es más tolerante con este tipo de situaciones. Sin embargo, no podríamos afirmar que un entorno de esta naturaleza sea el más saludable y adecuado para el desarrollo moral, social y mental de un niño, sobretodo en el marco de un modelo dominante en nuestra sociedad, como advierte con mucha razón la recurrente. No es este lugar para examinar si la homosexualidad es o no una enfermedad, o si es una orientación sexual hacia personas del mismo sexo. En ambos casos, se esta en presencia de una anormalidad y un niño debe comprender que durante los periodos de visita no es aconsejable que de lugar a situaciones que permitan que la niña entienda que su padre vive con otro hombre en condiciones similares a las conyuges.

 
Apartado 14 de la sentencia Salgueiro Da Silva Mouta contra Portugal, de 21 de diciembre de 1999.
BERNALDO DE QUIROD, D.C. “Homosexualidad” en Enciclopedia Juridica Española, Tomo XVIII. Barcelona: Francisco Seix. P.289
JIMENEZ FRANCO, E. “Reflexiones sobre adopción y homosexualidad”, foro jurídico, España, P.123 - 137

Macarena Mercado Bravo de Rueda

Tuyos y míos

 
La familia cambia, cada vez más velozmente. Alejada del modelo único y tradicional, se desdobla condicionada por el divorcio, los pocos hijos, las parentelas reducidas o las extensas, de muchas generaciones que conviven en una sola vivienda. Hogares monoparentales y reconstituidos, mujeres que trabajan y ganan tanto o más que sus parejas y jóvenes que no se reconocen en el espejo de sus progenitores ponen en jaque los mandatos de la tradición, esos que definían al hombre como el proveedor económico por excelencia y a la mujer como encargada natural de la vida familiar y afectiva.

Pero, ¿cuánto de los viejos patrones subsiste hoy? ¿Hasta que punto las diferencias en la pareja pueden dañar la imagen del otro ante el hijo?

Hoy en día hay más hombres que viven y practican una paternidad más cercana y comprometida, participativos en la crianza de su descendencia y que, a la conocida manutención, agregan los actos de educar, instruir, guiar, comunicar y dar cariño. También los hay con una intervención sistemática en las tareas del hogar e incidencia en la satisfacción de necesidades cotidianas, como cocinar y brindar alimentos; o con una comunicación que no se centra solo en el control o el papel regulativo y profundiza en los afectos, las caricias y los intereses de hijas e hijos.

Sin embargo, tanto madres como padres también “deconstruyen la imagen uno del otro ante el hijo”, situación que podría generar la pérdida de la custodia del niño, e incluso la suspensión de la patria potestad. Así lo prevé un proyecto de ley aprobado por los diputados del país vecino. La medida punitiva se encuentra en proyecto, pero dio un gran paso hacia su concreción tras ser aprobada en la comisión por la Camara de Diputados en Brasilia. La situación es denominada como “alienación parental”, y ocurre generalmente en casos de divorcios conflictivos.”Además de apartar al niño de parte de su familia, la alienación produce depresión. Dificultades de aprendizaje y sentimiento de rechazo, pudiendo llevar a la víctima hasta el suicidio” opinó Sandra Baccara, especialista en el tema en una crónica publicada por el diario paulista Folha.

La iniciativa legal fue encabezada por Elizio Luiz Pérez, magistrado en asuntos laborales, quien asegura que la alienación parental es mucho más que la consecuencia de la falta de acuerdo entre los padres separados. “Es abuso emocional”, opinó el juez. El informe señala que el alienador suele ser aquel de los padres que posee la custodia de los hijos, y la conducta suele nacer cuando su antigua pareja rehace su vida con otra pareja. La custodia compartida contribuye a evitar esta situación.

 
Macarena Mercado Bravo de Rueda.

 
FERRER ROSELLÓ, Ley de protección a hijos en Brazil. Publicado en: Asociación Española de Padres con la Custodia de los Hijos. nº3 1ºE 28002 MADRID España (Consulta: 03 de junio del 2010) (http://custodiapaterna.blogspot.com/2009/07/custodia-paterna-noticias-ley-de.html)
TRISTAN, FLORA (2001) Bajo la piel. Derechos sexuales. Derechos Reproductivos, Lima, pp.11-20.

Encuesta sobre la discriminación en la custodia paterna

Se realizó una encuesta a 30 varones, en el rango de 19 a 56 años de edad, básicamente nos enfocamos en este género porque deseábamos conocer sus opiniones acerca de la custodia paterna; y para ello, lo vinculamos a preguntas relacionadas con la importancia de las relaciones padre-hijo, también con, los mitos que existen todavía en la sociedad peruana sobre esta cuestión, y las leyes que amparan en gran medida a la madre en la custodia de los hijos. Asimismo, nos pareció relevante conocer el numero de encuestados que eran padres de familia, pues el asumir un rol paterno genera una percepción distinta, y esta situación es de gran ayuda para la investigación de la encuesta. Cabe resaltar, que se han encuestado también a varones que no son padres de familia; sin embargo, es muy válida su apreciación, pues mucho de ellos van hacer futuros padres o son parte de una familia en el cual comparten lazos importantes con sus padres; por lo tanto, en esta medida, es relevante conocer su opinión acerca de estos temas.


1. ¿Eres padre de familia? Si tu respuesta fue afirmativa, ¿Qué sentirías si solo te dejaran ver a tu hijo(os) una o dos veces por semana?



Se les pregunto en la primera pregunta dos cuestiones. La primera de ellas consistía en conocer el numero de encuestados que eran padres de familia y los que no lo eran; en cuanto a las respuestas, hubo un total de 23 que si lo eran y un 7 que no lo era. Como ya se mencionó anteriormente, se prefirió que la muestra sea sólo de varones para conocer sustancialmente la opinión que tienen sobre la paternidad, esta investigación no tiene un carácter discriminatorio hacia él género femenino, sino por el contrario, busca en clarecer los temas referentes a esta cuestión, y para ello es necesario que los entrevistados, nos den a conocer con sus respuestas, si es que se siente discriminados por la misma sociedad, pues no les reconocen sus derechos como progenitores. Por esta razón, básicamente la investigación se ha abordado desde el género masculino, pues son la población que está siendo “afectada” directa o indirectamente en cuestiones de paternidad. La segunda pregunta, es en base a las personas que respondieron que eran padres en la actualidad, y la pregunta se enfoca en conocer el sentir que tendría un padre si les alejaran de sus hijos de manera temporal; es decir, solo verlos unos cuantos días a la semana, esta cuestión involucra principal tema: el compromiso que se tiene como progenitor para con sus hijos.




3. Para ti, ¿Qué significa ser papá?


Esta pregunta tiene un carácter indirecto, pues meramente no se enfoca en la discriminación, sin embargo puede mostrar el nivel de compromiso que existe con el rol paterno. Entre las alternativas que se brinda en la encuesta, son: compromiso, obligación, satisfacción, alegría y una carga. Las opciones que obtuvieron más puntajes, fueron compromiso con 19 y satisfacción con 6; las opciones con menores puntajes correspondían a obligación y siente que es un carga, con 0 de puntaje. Podemos inferir por las respuestas de la encuesta, que la paternidad se considera como sensación placentera, ya que disfrutan de ser padres; por lo tanto, están vinculados estrechamente con la relación entre padres e hijos. Esta cuestión es importante conocer para la investigación, pues como ya se menciono corrobora el nivel de compromiso.


4. ¿Consideras que las leyes peruanas protegen más a la madre que al padre en la custodia de los hijos?


Esta pregunta era mucho más explícita que las anteriores, pues aborda las cuestiones judiciales del asunto, se trata de en clarecer si los varones, siendo padres de familia o no, se sienten discriminados directamente con las leyes peruanas, que amparan al género femenino. Por las respuestas, existen 24 personas que afirman que existe una cierta “protección” por parte de la justicia hacia las mujeres, solo 6 personas respondieron que no sentían ningún tipo de favoritismos en la custodia. Sin embargo, valiéndonos del porcentaje de personas que afirmaron que si, claramente podemos intuir que se sienten discriminadas por la justicia peruana, pues que existe un favoritismo, y no se les toma en cuenta en las responsabilidades que implica la paternidad, que entre ellas ésta las vinculaciones reciprocas entre padres e hijos.


 
5. ¿Crees cierta la afirmación: “las madres cuidan mejor a los hijos que los padres? ¿Por qué?


El fin de esta pregunta, es poder conocer si este es un mito que es considerado verdadero o falso en la sociedad peruana, según la muestra empleada respondieron una 24 personas encuestadas, que si consideraban verdadero este mito, y solo 6 personas mencionaron que no. Con estas respuestas se demostrar, que existe en la cultura en la que vivimos una creencia arraigada, y que en realidad existen investigaciones que corroboran que la calidad de relaciones madre- hijo no son mejores que las relaciones padre-hijo, ya que ambas son importantes. Sin embargo, se tiene una apreciación distinta sobre esta cuestión.