25.6.10

Entrevista sobre custodia paterna a Rachel Watson Delucchi

Psicóloga del Desarrollo: especializada en niños y adolescentes

¿Cuáles podrían ser los efectos psicológicos de la discriminación de la custodia paterna en los hijos?

En el tiempo que vengo trabajando con niños y adolescentes, ya de por si los temas de separación o el divorcio les afecta bastante a los chicos. Lo ideal es que el que se quede con la custodia, sea la persona más apta para criarlos. En mi opinión yo creo que no debe de haber una regla en la que la mamá se debe de quedar con los menores de edad y el padre no, ya que hay varios casos demostrados en el que la madre no es la persona más adecuada, por ejemplo: cuando existe casos de droga, alcohol, maltrato infantil o que este todo el día fuera de casa. Lo ideal es tratar de conciliar, y que la pareja si finalmente se ha separado, tienen que ser conscientes que ambos por igual tienen las mismas responsabilidades para con sus hijos; y que ambos pasen tiempo con sus hijos. En el caso, de que el padre se quede con la custodia, debe asumir el compromiso de la crianza, es decir, contar con disponibilidad de tiempo, darles afecto, tener las condiciones económicas también.

Con referencias a los roles: es cierta la afirmación: que las mujeres cuidan mejor a los hijos que los padres.

Por eso como les mencionaba yo no creo que debe haber una regla en el que la madre sea la única que tiene que hacerse cargo de sus hijos, perfectamente los padres también pueden hacerlo. Sin embargo, hay que tener en consideración el compromiso que va a tener con el rol, es decir, si es que existe una preocupación por la crianza de sus hijos y ha asumido anteriormente los roles de paternidad, esto quiere decir, que ha sido un papá que siempre ha tratado de estar disponibles para sus hijos, los ha cuidado, ha estado pendiente, ha demostrado responsabilidad para con sus hijos, sí, pero si ha sido un papá que la mayor parte del tiempo ha mostrado una irresponsabilidad, y no cumple con las condiciones necesarios, entonces no. Respondiendo directamente a tu pregunta, yo creo que los hijos pueden estar con el papá o la mamá, pero la persona que asuma la responsabilidad debe ser el o la más capacitado(a), y que cuente con tiempo para poder criarlos, es decir, poder hablar con ellos, que estén dispuestos a entenderlos, a darles lo que ellos necesitan, y no necesariamente cuestiones económicos; sino mostrarles mucho cariño y amor.

En la actualidad, las leyes peruanas amparan a la madre en el cuidado de los hijos, ¿Qué consecuencias traería esta situación a nivel socio- cultural?

Bueno con respecto a la crianza de los primeros años de vida, las madres son las que han demostrado mayor competencia con respecto a la crianza de los hijos, en realidad el vinculo madre- hijo es muy importante; pero después de un tiempo, si se percibe que la madre no es apta para cuidar al niño entonces hay que tomar las medidas necesarias, hay casos en el que el estado le quita la custodia a la madre y son llevados a una institución, ya que los padres no poseen las condiciones psicológicas, y económicas, para la crianza de niño.

Se tiene la creencia que la homosexualidad perjudica en la crianza de los hijos, abordándolo desde la psicología, ¿Es verdadera esta afirmación?

Yo creo que toda experiencia afecta y tiene un impacto sea positivo o negativo, dependiendo de cómo esta sea vivida. No se puede juzgar porque dos personas del mismo sexo se casen, sin embargo, esa situación de todas maneras va a causar un impacto, pero este va hacer relativo, ya que hay niños que están seriamente dañados y son producto de una relación heterosexual. Por eso, no necesariamente una relación homosexual va a producir daños en los chicos. Sin embargo, confusión si va haber, el niño que crece y ve a dos mujeres o a dos hombres que poseen el rol de papá y mamá, y en las familias de sus compañeritos no es así, por lo tanto se va a confundir, y va a preguntar. Tengo entendido que recién se están asiendo estudios sobre estos temas, por lo que no se conoce con certeza los efectos que pueden producir una crianza homosexual, esto recién se está aconteciendo, habría que percibir como se desarrollan la generación con padres homosexuales, por eso tampoco no podemos condenarlos cuando no se conoce los resultados.

Macarena Mercado Bravo y Lindsay Cabrera

Entrevista sobre la discriminación contra el género masculino

24.6.10

La mujer que floreció en el terrorismo




Yuyanapaq, para recordar” es una muestra fotográfica, intensa, dura y sobre todo muy real. Es un recuerdo latente que lucha por no ser olvidado jamás, que nos pide que aprendamos algo. Para muchos, es la brutalidad a la que puede llegar el ser humano, es el dolor de miles de personas, es el reflejo de la injusticia social, de lo que puede pasar si te olvidas que formas parte de algo más grande, que juntos somos un todo. La igualdad, a pesar de tantas crueles experiencias, me suena a algo lejano. Es curiosa la vibra del lugar, las impresiones que deja en la gente, supongo que la mía hubiese sido parecida, si no tuviese que haber ido con una misión específica hasta aquella exposición. Lo que yo pude ver a través del dolor, fue la lucha de muchas mujeres, ese espíritu de superación, verdaderas heroínas que contra todo pronóstico salieron adelante ante la discriminación, la intolerancia, el racismo, el crimen, la tortura, la violación, la destrucción de sus hogares, la muerte de sus seres amados. Yo creí que me iría con una idea de la mujer andina como oprimida, traumatizada y quebrantada. Sin embargo, ocurrió todo lo contario.


Personajes como Maria Elena Moyano; mujeres injustamente acusadas de terrorismo que no se rindieron y lucharon por su liberación; madres, esposas que salieron a las calles a reclamar la desaparición de sus parientes, madres que protegieron a toda costa a sus pequeñas hijas de ser violadas. Verdaderas guerreras, eso son las mujeres peruanas. Creo que lo que son capaces de soportar, las fuerzas que tienen para luchar, son lo que hoy las hace ser más consientes que nunca de todo lo que valen y de todo lo que pueden lograr. Son en momentos como este en los que se prueba de que está hecho uno, y es el valor de las mujeres lo que puedo rescatar tras todas estas imágenes llenas de dolor e injusticia. Es esta energía la que sigue viva hasta hoy y se ve reflejada en mujeres trabajadoras e independientes que luchan por sus derechos y por salir adelante. Son estas las mujeres que apoyan ONG’s como Manuela Ramos y Flora Tristán. Durante mi visita a Manuela Ramos pude confirmar el gran valor de la mujer andina al apreciar las artesanías que ellas confeccionan y que son vendidas ahí. Yo ya no podría volver a ver jamás a la mujer peruana como sumisa u oprimida, no después de sentir toda la fuerza que ella tiene, no se puede simplemente porque no lo es.

Claudia González

5.6.10

TRATAME COMO SOY....

Desde el comienzo de la existencia del hombre y de la mujer, han existido diversos estereotipos que los han acompañado y que con el tiempo han ido evolucionando desde el ser la mujer la que se queda en la caverna a cuidar a sus crías y el hombre va en búsqueda de el alimento, hasta la actual mujer independiente que contrata a una nana para poder ir a trabajar al igual que el varón, para poder sustentar a la familia.



Pero sin ir muchos años atrás, podemos evocar aquellas épocas en las que los varones y mujeres eran considerados de diversas maneras. Específicamente en la Lima del siglo XIX, el limeño era considerado por los extranjeros como un holgazán e irresponsable, un ser incapaz de realizar actividades que demanden demasiado esfuerzo tanto intelectual como físico. También estaba el extranjero visto como “… portadores de un paradigma de masculinidad que se presenta como inalcanzable para los peruanos…” . Por otro lado están los indios considerados como asexuados e incluso femeninos, “indigno de cualquier muestra de confianza […] el ignorante altanero y tramposo, el sucio, el amante estúpido y abusivo. Es el que no se enamora ni quiere a sus hijos.” Los negros que por un lado son vistos como vigorosos, sufridos y sumisos, por otro existe una desconfianza hacia el negro considerado como delincuente si no tiene trabajo, o como indigno de confianza si es que realiza algún oficio.



Y así como el varón tanto el limeño, europeo, indio y el mulato eran considerados de diversas maneras en la época, las mujeres limeñas también había construido una imagen de ser más capaces que los hombres tanto mental como físicamente. Estas descripciones no han sido creadas en vano puesto que la limeña de antaño ha sido considerada una mujer de “… ojos negros grandes, labios delgados, pies pequeños y breve cintura.” Una mujer seductora que andaba por las plazas buscando marido y desilusionando a aquel que no fuera para ella con la excusa del argumento religioso.
La vida de la limeña era vista como la búsqueda ininterrumpida de matrimonio, hecho que solo lo hacían público cuando realmente se sentían preparadas para poder entregarse. Cuando esto ya sucedía, la imagen de las mujeres casadas no era la misma que la de las jóvenes puesto que se las consideraba como escasas y negativas, o como el general Pezet se refería a ellas como “… plantas parásitas que se sostienen de jugos ajenos” .
Como se puede observar, la mujer limeña en todo momento era observada de diversas maneras y a comparación de las mujeres de otros países, la mujer peruana casada no era muy elogiada ni reconocida, por otro lado también estaba la crítica hacia las mujeres que optaron por profesiones, estas mujeres tuvieron que soportar las críticas e insultos por parte de los demás, tildándolas como mujeres feas de clase media que no tenían otra opción que los libros y las aulas, estas mujeres eran vistas como con la que se podía conversas pero no tener ningún tipo de relación amorosa ni para construir un hogar. Por otro lado también estaba la presencia de la mujer mulata y negra que era como una nana para los hijos de los limeños, luego también eran las que se encargaban de iniciar la vida sexual de los adolescentes. También estaba la imagen de la mujer india que es símbolo de fuerza y resistencia física mucho más que los hombres. En esa época no era muy bien visto tener algún tipo de relación con las mujeres indias debido a que se tenía la idea de que pertenecían a una raza en decadencia.



Si la mujer y el hombre de antes de este siglo eran de la manera ya antes mencionada, entonces cabe preguntarse si es que este concepto aun persiste en la actualidad. Para la respuesta ante tal pregunta se usarán las encuestas hechas a ambos sexos, de distintos estatus sociales, diferentes grados de instrucción y cuya edad varía entre 19 y 77 años de edad.



Las preguntas hechas fueron simples y libres de responder lo que deseaban o sentían para así poder obtener variedad en las respuestas de acuerdo a las vivencias y contextos en los que ha vivido el entrevistado. La primera pregunta hecha fue sobre qué concepto tenían de género. La respuesta fue la misma en la muestra de treinta personas. Cada uno de manera distinta mencionaba el género como una construcción cultural y muchas veces con sesgo político que relaciona directamente ciertos roles y atributos de los seres humanos de acuerdo al sexo. Por otro lado había una minoría que mencionaba simplemente género como ser mujer u hombre.



La segunda pregunta hecha fue sobre el conocimiento que se tiene de la mujer del siglo XIX. Para ello también se habló sobre la discriminación marcada, limitación, inútiles como para poder realizar trabajos que ameriten esfuerzo intelectual, pero no quedó atrás el reconocimiento de la limeña bella y de distinguida figura esbelta.



Ya la tercera pregunta fue distinta tanto para las mujeres y hombres para poder saber qué es lo que piensan. Por un lado, a los hombres se les preguntó sobre los derechos que poseen actualmente las mujeres y qué tipo de imagen tienen de ellas. Ante esta pregunta los varones contestaron su conformidad antes los derechos brindados a la mujer puesto que la creen igual de capaces que ellos, y en cuanto a cómo es que ven a una mujer, los varones menores mencionaron que la ven como un ser humano no menos ni más importante que el hombre, un ser capaz que posee diversas cualidades y defectos. Por otro lado, uno de los entrevistados comentó que él deseaba personalmente hacer feliz a su esposa porque ella se lo merece y se refirió finalmente a que él siempre hace las cosas de acuerdo a como a él le gustaría que lo traten. De hecho las respuestas convergen en un mismo punto que es el reconocer a la mujer como ser humano y que por ser como es, merece ser reconocida y querida.



Al grupo de mujeres que varían entre las tres últimas etapas del desarrollo humano (adolescencia, juventud y adultez), se les preguntó sobre la manera como es tratada en el día a día siendo estudiante, hija, esposa, madre y trabajadora. Pues las respuestas en general eran que se pedía más respeto por ser madre gestante especialmente, una de nuestras encuestadas manifestó ser “un chiste” el asiento reservado, lo cual se es fácil de detectar ya que no solo hombres sino también mujeres fingen estar dormidos y simplemente no respetan el letrero de ASIENTO RESERVADO. Por otro lado, la mayor parte de nuestras encuestadas mujeres eran docentes que manifestaban, por una parte las de mayor edad (35 a 50), que no se la era considerada tanto como a los docentes hombres debido a que consideraban su bajo rendimiento por la familia o por estar embarazada y en el caso de una de ellas que optó por ser docente debido a que como ingeniera pesquera no le daban trabajo. Por otro lado el grupo de las docentes de 29 a 32, manifestaron que se les tenía en cuenta por sus habilidades, mencionaba ser tratadas con cariño y respeto. Ante esta diferencia de respuestas podemos manifestar que las mujeres más jóvenes son mucho más consideradas en los trabajos que desarrollan por no contar aun con hijos o una familia.



Con cada una de estas respuestas podemos pintar nuestra realidad con cada uno de los colores ofrecidos por los que son parte de esta. Pues podemos dar pequeños trazos los cuales ligeramente dibujen el respeto mutuo entre mujeres y hombres, la equidad en derechos, deberes y beneficios que ambos reciben y no que por ser mujer no te contraten para un trabajo o no vean la posibilidad de evaluar tus habilidades para ser ascendida, o en el caso de los hombres, quienes manifiestan también sentirse discriminados cuando van a discotecas y ven el letrero de entrada libre para mujeres, o cuando se trata sobre el nacimiento de sus hijos, priorizan el descanso de la mujer pero no el del padre que muchas veces lamenta la primera palabra o paso de su hijo (hecho que recién este 2010 ha sido considerado). Pues creo que este ligero trazo va de fondo ya que a partir del respeto se derivan las siguientes situaciones que tanto mujer u hombre viven día a día.



Y si es que necesitamos dar color a nuestro lienzo, qué color le caería bien. Pues podría ser un color de optimismo en el caso de las mujeres ya que a comparación de épocas pasadas, actualmente goza de algunos beneficios de los cuales ni se pensaban en ese tiempo. Unas pinceladas de machismo, colores aportados por mujeres y hombres, ya que el machismo no solo viene de los varones puesto que las típicas palabras de pórtate como señorita, tu eres la mujer y por ello tienes que hacer o que las mujeres deben hacer, etc, estas típicas frases son una contradicción a la anhelada búsqueda de libertad e igualdad de derechos. Algo de feminismo por el creer que el ser mujer implica insultar y agredir a los hombres de distintas maneras.



Pues, finalmente el resultado que obtenemos es una sociedad que aun no termina de construirse en el tema de no discriminación, la equidad en todo sentido y el respeto que todo ser humano merece ya sea mujer o varón.



Ximena Aguilar Alcaide





Biografía:



PANFICHI, Aldo y PORTOCARRERO, Felipe(1995) mundos interiores: Lima 1850-1950. Pág 261-287. Lima: Centro de investigación de la Universidad del Pacífico.











 
 

Entrevista a la Magister Lourdes Alcaide


¿Qué es género?
 
Aparece a mediados de los años setenta entre las feministas inglesas, quienes usaron el vocablo “gender” para aludir a la diferencia sexual. Ya en los ochentas a partir de la traducción de escritos en inglés, es que se empieza a usar este concepto, que no solo se refiere a diferencia sexual, cada uno tiene maneras distintas de entender la palabra género. Por ejemplo, una concepción de género en relación al sexo desde el enfoque feminista que nos presenta Calas y Smircich (s-f, p220) es la escuela radical que presenta la “clase sexual” como condición de la mujer, por lo que se la considera como clase oprimida. Entonces según la escuela radical, el género es una construcción social que asegura la subordinación femenina al varón. Este vendría a ser uno de los siete conceptos hechos por Calas y Smircich.


Existen diversas manera de definir género según los distintos significados que dan los autores, pero en conclusión podemos decir que género se inscribe en el conjunto de vida social, porque ofrece un modo de diferenciar la práctica sexual de los roles sociales asignados a mujeres y hombres, roles que operan a nivel de las instituciones básicas y tutelares de la sociedad y que se reflejan en la división del trabajo, en las interacciones, en el desempeño de las tareas, y, por qué no, en la gestión de instituciones en las que el desarrollo de un estilo de dirección, en función al género, como atributo de la persona del director o directora.

¿Cómo crees que dirigen los hombres?

Según un estudio hecho por Mintzberg a cinco directivos varones con éxito, en otras palabras, directivos satisfechos con su trabajo y que por ello sacrifican el tiempo con su familia para poder lograr metas, triunfar y dirigir de manera optima, se obtuvieron resultados como la cantidad de tiempo que le dan a las reuniones, encuentros menos formales, tiempo que le dedican a la solución de problemas que se presentan de un momento a otro, la poca tolerancia a los escritos por el tiempo que les toma leerlas y contestarlas, debido a esto es que este tipo de tareas se lo delegan a sus secretarias, considera que la tarea de representación es fundamental en su trabajo y es por ello que eso también tiene un porcentaje adicional al tiempo ya mencionado. Todas estas actividades impiden que tenga un tiempo mayor para su familia en otras palabras, su casa vendría a ser una especie de segunda oficina ya que en ella también realiza trabajos extras. Como puedes ver, los hombres están orientados al logro de metas sin importar a veces el medio para lograrlas.


¿Y en cuanto a las mujeres?

Siempre se ha tenido la creencia de que la mujer carece de cualidades de líder ya que la feminidad ha sido siempre estereotipada como dependiente, sumisa y confortante, pero esta vez según los estudios de Helgesen centrados en cuatro líderes mujeres, se consideró el aspecto laboral, familiar y biográfico, y los resultados fueron similares a los de los hombres en cuanto a la cantidad de tiempo usado para reuniones, pero la diferencia es que existe una menor cantidad de estrés debido los descansos que se toman.

Existe un mayor interés por los demás, atribuyen mucha importancia a las relaciones, a comparación de los hombres, las mujeres buscaban espacios para poder estar con la familia debido a que l0 consideran prioritario, consideran los correos como un medio de buenas relaciones también, utilizan un tiempo adicional para relacionarse con otras empresas o clientes al igual que el hombre y no se sitúa en la parte de arriba del organigrama, sino en el centro tipo una tela de araña.

En otras palabra, las mujeres a diferencia de los hombres priorizan las relaciones interpersonales y el proceso en lugar de buscar solo productos. También se observa la búsqueda por parte de la mujer de delegar responsabilidades, usar las distintas habilidades de sus empleados para poder usarlas en el proceso, busca la participación de todos los miembros del equipo, busca poder intervenir en cualquier tarea para aprender, y finalmente, pero no menos importante, es que la mujer tienen mayor capacidad para escuchar.

¿Y por qué crees que se dan esas diferencias?

A mi parecer las diferencias se dan porque la mujer aporta de su feminidad, de su maternidad que es una magnifica escuela de liderazgo, las mismas destrezas de organización, equilibrio, enseñanza, guía, liderazgo, manejo de problemas, etc. En otras palabras, las mujeres no distinguen el trabajo de la casa debido a que fácilmente pueden realizar llamadas a sus casas para saber cómo están sus hijos o si es que hay algún problema. A pesar de que esto aumenta su labor, le produce tranquilidad lo cual lo considero como una ventaja. En cambio los hombres no lo hacen y esto les produce “la desesperación no manifestada” como lo llama Halper. Esta desesperación lleva al hombre a una insatisfacción profunda, pero es un precio que están conscientes que tienen que pagar.

Ximena Aguilar Alcaide





Porque nosotras somos las mejores

Cada vez que alguien toca el tema de la discriminación a la mujer, muchas sensibles compatriotas del género saltan a la defensiva exaltando a la figura femenina, rescatándola, revalorizándola y diciendo lo injusta que puede ser la sociedad machista. Pero yo pienso, ¿a que se refieren exactamente cuando hablan de discriminación? Yo la verdad nunca me sentí o consideré discriminada por ser mujer. No siento que alguna vez en mi vida me hayan tratado como menos valiosa que un hombre o que el hecho de ser mujer me haya limitado para hacer algo dentro de mi sociedad. A cualquier bar o discoteca puedo entrar gratis por ser mujer, estudié en un colegio mixto en el que yo podía tener el pelo largo y los hombres debían cortárselo porque “son hombres y se ve más ordenado”, estudio en una buena universidad que también es mixta, tengo sueños y metas profesionales, y es más, cuando me subo a un micro y ningún hombre se levanta para darme su asiento pienso “malditas feministas”. Muchas chicas con mi misma realidad social saltan a la defensiva de la mujer cada vez que se toca el tema de la discriminación, como si ellas hubiesen tenido que sufrir la verdadera discriminación, como si aún nosotras tuviésemos algo de superioridad para mostrar. Las mentes ya están cambiando, los roles se están ampliando y la aceptación de la igualdad, no la superioridad, la igualdad entre los hombres y las mujeres no es un futuro tan lejano si nosotras aprendemos a superar y dejar de lado ese resentimiento colectivo hacia los hombres.



Sin embargo, queda mucho trabajo por hacer. Quizás suene como algo muy lejano, pero forma parte de nuestra realidad que en el Perú todavía existe un fuerte abuso y maltrato hacia la mujer. “El estudio multicéntrico de la OMS sobre la violencia de pareja y la salud de las mujeres revela que el 48% de las mujeres en Lima y el 61% en Cusco reporta haber sufrido violencia física por parte de sus parejas. Del mismo modo, el 23% de las mujeres en Lima y el 47% de Cusco afirman haber sufrido violencia sexual. En conclusión, más de la mitad de las mujeres en Lima (51%) y el 69% en Cusco señalan que han sido violentadas sexual o físicamente por sus parejas. Según los datos de la Oficina de Planificación y Estadística de la VII Dirección Territorial Provincial (DIRTEPOL) de la Policía Nacional del Perú (PNP), en el año 2002 se registraron 36.841 denuncias por maltratos físicos y psicológicos ante la PNP en Lima Metropolitana y en el Callao. En el año 2003 la cifra se incremento a 38.336 denuncias, lo que evidencia aún más este problema. En relación al año 2004, la cifra a nivel de la VII Región–Lima de la PNP se incrementó a 41.567 denuncias.”(La violencia contra la mujer: Femicidio en el Perú: pg 12)



No parece formar parte de nuestro día a día, no sonará a algo que nos afecte a todas. Pero la huella de estos hechos está en todas nosotras, en nuestra forma de expresarnos sobre los hombres, en la necesidad de sentir que la mujer es especial, diferente, mejor. Eso que les pasa a “ellas” en esos barrios alejados, que ocurre por costumbres antiguas o por falta de educación o respeto, se ve reflejado en las miradas de centenares de mujeres resentidas que al final terminan haciéndose menos ellas mismas. Son las mujeres que pagan para que sus cuerpos sean cortados, transformados y suturados para ser más atractivas, para agradar a los hombres, aquellas que pasan horas frente a un espejo y se suben las minifaldas antes de salir a bailar. La mujer peruana debe de entender que es fuerte y luchadora, que es bondadosa y dedicada; que eso es lo que ha sido siempre y que debe amarse y respetarse por eso. No es menos que el hombre, pero tampoco la hace más que él. Y que debe exigir, sin miedos ni vergüenza, ser tratada con igualdad, respeto y el amor que merece. No es posible que hoy en día se una realidad que “siete de cada 10 mujeres no denuncia situaciones de maltratos por vergüenza, miedo a más agresión, divorcio o separación”. (Mayoría de mujeres no denuncia maltrato que recibe de su pareja) ¿Y que podemos hacer cada una de nosotras desde donde estamos? Pues yo creo que dar el ejemplo, como ya lo hacen muchas. Ser nosotras mismas, ni más ni menos, seguras de que eso basta para amarnos y que nadie tiene derecho a hacernos menos porque nosotras no lo hacemos. Somos nosotras las que tenemos que borrar de nuestro disco ese legado de resentimiento y opresión que ya no forma más parte de la verdad. Tenemos que despertar.









Bibliografia:



La violencia contra la mujer: Femicidio en el Perú



Violencia Familiar y Políticas Sociales en el Perú: Algunas reflexiones desde Trabajo Social



Mayoría de mujeres no denuncia maltrato que recibe de su pareja



Manuela Ramos (manuela.org.pe)





Claudia González

Un vistazo a la mente femenina

Esta encuesta fue realizada a 30 mujeres de diversas clases socioeconómicas y de diversas etapas de la edad adulta dentro del centro comercial Jockey Plaza y el mercado Santa Rosa ubicado en la avenida La Molina.



Este diagrama refleja una diferencia de opiniones casi igualitaria. Sin embargo, valdría la pena aclarar el tipo de reacción que se vio repetido en la gran mayoría de mujeres que respondió afirmativamente. Aún cuando respondieron libremente y expusieron su honesta forma de pensar, hubo una pausa prolongada antes de hacerlo con una expresión de vergüenza en el rostro. La respuesta “si, considero que el hombre es el jefe del hogar” estuvo siempre seguida por algún tipo de justificación que jamás fue solicitado para hacer la encuesta y que regularmente no se volvió a repetir con ninguna otra pregunta. Esto puede fácilmente darnos a entender que, a pesar de tener una sociedad con tendencias patriarcales, admitirlo esta mal visto socialmente y sobre todo y si esa afirmación proviene de una mujer.




Como observación, cabe resaltar que la gran mayoría de mujeres que respondieron que el hombre es el jefe del hogar afirmaron también que tanto lavar, cocinar y limpiar como cualquier otra labor domestica puede ser realizada igualmente por un hombre. Esto nos da a entender que, aunque se conserven ideas patriarcales como diseño de la familia nuclear dentro de la sociedad, la práctica y distribución de labores está cambiando. Esto se debe en gran medida a que muchas mujeres de distintas condiciones dedican gran parte de su tiempo a labores económicamente activas por lo que no pueden dedicarse de lleno a las labores domesticas y este trabajo debe verse dividido tanto entre hombres como mujeres en varios de los casos. Sin embargo, podemos observar que en 11 de los 30 casos se conservan ideas patriarcales, pero se adoptan ideas modernas por necesidad más no por cambio en la ideología.





Las cuatro mujeres que se autodenominaron como no independientes son mantenidas económicamente por hombres; sin embargo, todas ellas aún así consideran que la carga más pesada en el hogar es llevada por la mujer y que las labores domesticas no son sólo para las mujeres.


 


Es importante resaltar que muchas de las mujeres que afirmaron haber sido agredidas por un hombre en un principio se mostraron una intensión de responder negativamente ante la pregunta hasta el momento en que se mencionó la aclaración “aunque sea con obscenidades en la calle”. Esto da a entender que la practica hecha por los hombres de molestar o incluso acosar sexualmente a las mujeres cuando estas transitan libremente por la calle es una costumbre tan cotidiana en la ciudad de Lima que en un primer instante ni siquiera es considerado como una agresión verbal. Es como si las mujeres ya se hubiesen acostumbrado y resignado a ser humilladas de esta manera en la vía publica.

Por otro lado, hubo un grupo menor de mujeres que afirmaron haber sido agredidas no sólo bajo esta modalidad, si no que mostraron un profundo resentimiento hacia los hombres. Esto se presentó en mujeres de un sector socioeconómico D (vendedoras ambulantes) y de edades que oscilan entre los 50 y 60 años.





Es interesante el hecho de que 11 de las 13 mujeres que afirmaron que el hombre es el jefe del hogar considera que la carga más pesada es aún así llevada por la mujer. Aquí sería importante realizar un análisis más profundo sobre la concepción que se tiene de lo que es un jefe del hogar y sobre los roles que las mujeres realizan de modo que sientan que la carga más pesada recae sobre ellas.


La mayoría de mujeres que trabaja pero no realiza labores domesticas aún así considera que la carga más pesada es llevada por la mujer.

 
Como observación general podemos apreciar que existe dentro de la mentalidad colectiva de la mujer urbana ese espíritu de superación, identificación y compromiso con el género femenino. Pareciese que en la ciudad, la mujer está intentando dejar de lado la educación machista que venimos arrastrando por generaciones y nos acercamos cada vez más a la igualdad de género. Sin embargo, es bastante notorio el sentimiento de rencor que muchas mujeres manifiestan, sobre todo en los sectores sociales C y D, hacia el maltrato y la opresión masculina.







Claudia González

En diferentes partes del mundo y en todo tipo de culturas











Claudia González

“Distintos, no desiguales”

En la actualidad, el mundo ha atravesado por diversos cambios que han innovado nuestra manera de pensar y actuar, nuevas tecnologías, las muchas revoluciones de todo tipo que se han dado, como la industrial, la francesa, la cubana, la mexicana, las revoluciones en las ideologías religiosas, en las ideologías de las sociedades, etc. Y sobre todo, la revolución femenina, o también llamada la liberación femenina, que su incubación se inició desde el principio de la historia y tiene un origen común en cada cultura y lugar geográfico donde se ha logrado. Este gran hecho se le ve concedido por muchas mujeres que lucharon día a día por buscar ser consideradas como iguales a los hombres, sin excepción alguna, planteándose como primera meta acceder al derecho de votar.

De ahí, la mujer ha tomado su puesto en la historia de cada país y ha logrado realizar las mismas cosas que un hombre, y hasta más. Sin embargo, a pesar que nos encontremos en pleno siglo XXI, la mujer peruana en el aspecto laboral aún atraviesa por muchos obstáculos o trabas al buscar conseguir un trabajo por el cual, ella posee toda las habilidades y destrezas al igual que un hombre, pero que al final en su mayoría, se le es subestimada o peor, discriminada por su sexo.

Ante esto, se puede observar que el Perú no posee una ley para la igualdad de hombres y mujeres con equidad de género. Lo que sí existe son planes a favor de los derechos de la mujer, tales como el Plan de Igualdad de Oportunidades (PIO) cuyo contenido detallado se desconoce y que no ha sido formalmente consultado con la sociedad civil. Sólo se ha publicado un folleto que resume sus mandatos, pero que no da cuenta de manera específica y oficial de cuáles son los mandatos que de él derivan y que podrían exigirse.

Asimismo, en cuanto al cumplimiento de los otros planes propuestos por el Estado peruano en nuestra realidad, se ha visto que se ha reducido la meta de 100% a 50% para que el total de planes de gobierno regionales y locales incorporen la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en 2006 y, encima, se ha ampliado el plazo de cumplimiento hasta 2010. Esto supone una pérdida de la importancia y prioridad de esta meta entre 2002 y 2005[1].

Si eres mujer, y hablamos del acceso al empleo, se debe tomar en cuenta que el Estado peruano no ha cumplido con asegurar que la población femenina goce de un acceso equitativo al empleo, pese a que son la mayor parte de la población en edad de trabajar. Del porcentaje total de mujeres en edad de trabajar sólo poco más de la mitad se encuentra empleada, mientras que en el caso de los hombres en similar condición más de las dos terceras partes tiene trabajo. Asimismo, se observa que la mujer se desarrollo laboral en se concentra en el sector informal, donde los derechos laborales mínimos no son respetados; además, la remuneración entre mujeres y hombres es dispar sin que medien factores justificados, mientras que las mujeres rurales están postergadas en todos los ámbitos.

Por consiguiente, al buscar un buen argumento del porqué de esta discriminación laboral hacia el sector femenino, la socióloga Fanni Muñoz responde lo siguiente: “La cultura machista que se da en nuestro país, pues obstaculiza el libre desarrollo de las mujeres, entre otras cosas. Y la segunda se da en el ámbito familiar, pues la mujer, al cumplir su rol de madre a tiempo completo, no se desarrolla laboralmente al mismo nivel que se pareja o tarda mucho más tiempo en hacerlo.

En conclusión, nos preguntamos ¿Cuánto tiempo más nos tomará dejar de lado los prejuicios en cuanto al género? Y ¿Qué más se puede hacer para que nos demos cuenta que cualquier persona, hombre o mujer es capaz de desempeñar la misma labor que quiera?



Bibliografía:

• (2006) Informe alternativo al sexto Informe periódico del Estado Peruana al comité de la CEDAW. Lima. (http://www.iwraw-ap.org/resources/pdf/Peru%20final%20spanish%20version.pdf) Páginas: 10 - 20 (Fecha de visita: 1 de junio del 2010)

• (2006) Definición y causas de la discriminación laboral en el Perú. Lima. (http://blog.pucp.edu.pe/index.php?blogid=390) (Fecha de visita: 1 de junio de 2010)



Thalía Trillo Montes





________________________________________

[1] INFORME ALTERNATIVO AL SEXTO INFORME PERIÓDICO DEL ESTADO PERUANOAL COMITÉ DE LA CEDAW

Discriminación laboral a la mujer

Se realizó una encuesta de una muestra de 20 personas, en su mayoría una población femenina con un rango de edad muy variado entre los 19 y 71 años. Para llevarla a cabo, me enfoqué sólo mujeres para encuestar, debido a que no se observa casi nada de discriminación laboral al género masculino en nuestro país. Asimismo, tanto en la profesión u oficio como el estrato socio – económico cultura de las mujeres encuestadas la muestra fue muy variada, esto se debió a que quería observar y analizar la cosmovisión de cada de una de ellas en particular y no generalizar las respuestas o información de un sólo sector. El objetivo de esta encuesta es poder conocer lo que algunas mujeres peruanas piensan y opinan sobre la situación laboral actual que cada mujer enfrenta día a día ante una desigualdad de género muy vigente en nuestra sociedad. 




En la primera pregunta se planteó de manera directa si en toda la experiencia laboral de las encuestada habían percibido algún tipo de discriminación por ser mujer, antes esta interrogante, sólo un 10% de ellas, respondió que sí, estas mujeres dada la casualidad son personas con una profesión en ingeniería de minas e ingeniería civil. Ante lo mencionado anteriormente, se puede plantear el hecho que la carrera de ingeniería en nuestro país, si bien acceden tanto como hombres como mujeres, lamentablemente, los postulantes, estudiantes, graduados de esta carrera son en su gran mayoría del género hombre. Las que respondieron que sí sentían una discriminación laboral por género cuando habían postulado a un trabajo, me explicaban que se mayormente se da en la carrera de ingeniería, porque se la ha visto mal asociado a la carrera de ingeniería como propia del género masculino. En cambio, las demás encuestadas como secretarias, periodistas, administradoras, psicólogas y comerciantes que me comentaban que ellas no viven esa discriminación porque hay una igualdad de hombres y mujeres laborando en sus profesiones u oficios. De las respuestas brindadas de esta pregunta, la discriminación laboral al género femenino hoy en día, se ve mayor asociado a carreras como ingeniería y derecho donde aún se latente un pensamiento machista hacia el hecho que una mujer también pueda desempeñarse igual o mejor que el hombre.





En la segunda pregunta, se planteaba lo que exponía la socióloga Fanni Muñoz sobre la ineficacia del Estado u otra entidad gubernamental de nuestro país al hacer valer los derechos de la mujer mediante el cumplimiento de las leyes que se promulgan, que no sólo se quede en las palabras, sino que se ven aplicadas a nuestra realidad. Ante esto, se preguntaba si coincidían con lo que se plantea, el 90% estuvo de acuerdo, y al preguntarles el por qué, explicaban que el Estado puede promulgar diversas leyes para hacer validar los derechos de la mujer, pero que las empresas no cumplen para nada con sus trabajadoras. Esto se debe a que al hablar de temas de ascensos o remuneraciones, en el hombre se le daba mayor preferencia sin tomar en cuenta las habilidades o el potencial que la mujer trabajadora pueda tener. Asimismo, muchas planteaban que toda entidad política siempre es un cero a la izquierda ante cualquier problema y, sobre todo, cuando se trata el tema de los derechos de la mujer. Por otra parte, se planteó el hecho que ninguna empresa en su totalidad favorece a que la mujer pueda desempeñarse correctamente tanto en el rol profesional como en el rol maternal, ya que en su mayoría consideran a una mujer embarazada o con hijos una persona muy ineficiente porque tienes otras prioridades que cubrir.





Esta pregunta la realicé debido a que anteriormente, los materiales pedagógicos en las escuelas se les instruían a los estudiantes el estereotipo de profesión según el tipo de género, como el hombre como bombero o abogado, y a la mujer como profesora o secretaria, pero nunca se veía viceversa. El 80% respondió que de alguna manera si tuve una participación en este pensamiento de designar profesiones por género, cuando una mujer puede desempeñarse en cualquier profesión que desee. Asimismo, muchas de las encuestadas criticaban el hecho que aparte que en los libros se les representaban como secretarias o profesoras, también se les mostraba como ama de casas, una etiqueta que ha llevado la mujer por siglos. Me mencionaban el hecho que por ese tipo de pensamiento machista, mucha de ellas, señoras entre los 42 para arriba, estudiaban una carrera y justo al terminarla no podían ejercerla como hubieran querido porque ahí nomás se casaban y se dedicaban a la familia, al cuidado de los hijos, o muchas empezaban la carrera pero no la terminaban por motivos económicos, ya que los padres preferían que los hijos varones estudian una carrera, ya que ellos cumplían con el deber de mantener a la familia, y la mujer de cuidar la familia. Y este tipo de pensamiento, pasaba en generación en generación, y a su vez los materiales pedagógicos reflejaban esta clase de ideas. 



En la cuarta pregunta con respecto a los tipos de profesión que poseen un alto índice de discriminación laboral femenino, podemos apreciar que un 31% opina que el cargo de presidente o cargo político en nuestro país se observa mayor discriminación de este tipo. De ahí un 25% lo ocupa la carrera de ingeniería, consecutivamente con un 18% tanto una mujer policía como otros (tales como derecho) también se puede ver reflejado este problema. Por último, con un 8 % encontramos la carrera de administración donde hoy en día según las encuestadas se ve una mayor equidad de hombres y mujeres en cuanto al acceso laboral. Ante esto podemos plantearnos el hecho que la mentalidad de ver a una mujer en la carrera de  ingeniería  que era algo inaudito de observar, ahora ya no lo es así. La población femenina que se desempeña laboralmente como ingeniera ahora va en aumento de poco a poco, lo cual es un  buen progreso para luchar contra los prejuicios o estigmas laborales de la mujer: sin embargo, cabe resaltar que una mujer abogada es aún discriminada en nuestro país según lo que respondieron las encuestadas a qué profesiones posee un alto índice de discriminación laboral encuestadas, y es algo que ve día a día, el campo de derecho aún no es tan accesible para la mujer en nuestra actualidad. 



En la quinta y última pregunta, sobre cuáles podrían ser los principales motivos de discriminación laboral femenina el 62% opina que una sociedad machista es el principal causante del origen de esta discriminación, nuestro país se rige bajo un pensamiento donde se le discrimina a la mujer, considerándolo como el sexo débil e incapaz de igualar al hombre en cuanto sus habilidades o aptitudes. Además, de dificultando el desarrollo de su rol profesional, y pensando que la mujer es la principal encargada de cuidar de los hijos y de la casa, cuando ella puede cumplir los dos roles a la vez, tanto profesional como maternal con la misma destreza. Por otro lado, se observa muy detenidamente que las empresas por el mismo hecho que la mujer al quedar embarazada o por ser mujer casada con hijos, automáticamente se plantea la idea que su rendimiento o desempeño va a ser bajo, y prefieren contratar a hombres. Po último, un 33% opina que tanto la sociedad machista como la maternidad son los principales motivos de discriminación hacia la mujer en el aspecto laboral. Lo que se puede resaltar de estas respuestas es que aparte de una sociedad machista que sea la principal razón de la discriminación laboral hacia la mujer en nuestro país, sería también ponernos a pensar en que la mujer también desarrolla ese pensamiento, es decir, también lo adopta, ya que a veces la misma mujer se pone trabas u obstáculos para poder desempeñarse en lo que quiere hacer o ser. Es claro, que existe una actitud machista en nuestra sociedad, pero no sólo es impartida por lo hombres, sino también por las mismas mujeres. Y si se busca eliminar este tipo de discriminación, no sólo se le debe asignar a los hombres, sino a nosotras mismas también, porque inconscientemente cada una emite prejuicios contra otras mujeres por hacer algo que está fuera de lo acostumbrado, como por ejemplo, si una mujer desempeña la labor de un cargo importante en una empresa, y si es exigente, seria, muy poco flexible con las negligencias del personal y si es determinante con las decisiones tomadas, es fichada como una mujer fría, despiadada, una "desgraciada", una persona demasiado ambiciosa y cruel  pero en cambio si es un hombre el que estuviera en el lugar de ella,  se pasaría por alto estas caractertísticas, porque es hombre y punto y se supone que es normal que un hombre cumpla con esos rasgos, pero una mujer no debe ser así. Tanto mujer como hombres deberíamos cambiar eso, pero si queremos empezar a generar cambios a pasos grandes, este tipo de mentalidad debería ser eliminada primero por nosotras, el cambio debería empezar por nosotras mismas.




Thalía Trillo Montes


Ellos y su Dolor....¿Quién podrá ayudarlos?

El hombre, desde hace mucho tiempo atrás, ha sido visto por el resto de las personas y hasta por el mismo, como el sexo fuerte, el que todo lo puede, el que manda y el que tiene derecho a todo cuando se le antoje. En contraste, la mujer siempre ha sido idealizada como lo frágil, lo emotivo y como un ser dependiente del hombre incapaz de realizar diversas actividades. Como lo señala Danilo de Assis Clímaco:

“El mundo es partido en dos y todo lo que está en la parte superior es apropiado por el hombre: fuerza, decisión, capacidad de mando, etc. En la parte inferior del mundo queda lo que carece de valor: la debilidad, la inocencia, la obediencia, etc. y es relegado a la mujer. El hombre jamás puede bajar a este mundo, tiene “horror a la ambigüedad” (Del Castillo: 2003)”
Se puede observar que el machismo está muy marcado, pues se hace de lado a la mujer sin importar las cualidades y habilidades que ella pueda tener. Siempre fue considerada un objeto sexual y de reproducción, pues de no ser así hace mucho ya nos hubiésemos extinguido. Por otra parte, a la mujer se le atribuía la parte emocional y con lo sensible, ya que ellas si podían mostrarse débiles porque lo eran, en cambio los hombres se limitaban a reprimir sus emociones para no perder el mando. Hemos escuchado desde pequeños que los hombres no lloran porque son “machos”, como si el hecho de no mostrar lo que sienten los haría más fuertes.1
Debido a estas falsas ideas que han existido a lo largo de la historia es que el propio hombre se acostumbró a realizar ciertas actividades, negándose a el mismo otras en las que podía participar pero que no las hacía porque “son de mujeres”. Es por ello que; hoy en día; difícilmente alguna persona pueda creer que los hombres son víctimas de discriminación, pues fueron ellos los que abusaban de las mujeres considerándose por mucho tiempo los fuertes debido a sus capacidades físicas y mentales.


Progresivamente, el hombre ha ido perdiendo esa capacidad de mando y liderazgo, ya que las féminas han luchando cada vez más por los derechos que poseen y que no habían sido respetados. Se han vuelto tan independientes que ahora realizan actividades que el hombre también puede realizar. Muchas veces estos hombres se han visto opacados por ellas, puesto que han resultado ser más capaces que ellos. Este debilitamiento del poder del hombre lo fue ganando la mujer, se volvió más fuerte y por ello puede juzgarlo sin tener el mismo temor de antes a ser maltratada.
En nuestros días, el hombre se ve discriminado de muchas maneras. Uno de los casos más resaltantes es que no se les permite hacerse cargo de sus hijos, en caso de ser divorciados, las mujeres no permiten que los hombres realicen actividades que para ellas son propias, como el cuidado de los hijos, el hogar, etc., ya que se ha tenido la idea de que es la mujer la que tiene mayores habilidades para realizar este tipo de trabajos. Asimismo, es objeto de burla por los propios hombres y mujeres, cuando éste se dedica a las labores de casa, muchas veces lo tildan de gay, como si realizar tales actividades lo hiciera menos hombre o lo convirtiera en mujer. Muchos hombres saben que hacer ese tipo de cosas no lo harán cambiar, pero el solo hecho de que alguien los juzgue los hará dudar y podrán, incluso, dejar de hacerlo. Por otro lado, cuando algunos hombres que son homosexuales, deciden postular a algún tipo de trabajo también corren peligro de ser discriminados, ya que por ser homosexuales les niegan el trabajo. El tener una preferencia sexual no quiere decir que las habilidades y aptitudes que puedan tener ciertas personas se vayan a mermar. Además, aunque sean admitidos en ese trabajo, va a haber gente que los discriminará pues hablarán de él de forma despectiva o como si fuera menos que cualquier otro. Otro punto importante es que las mujeres ha obtenido tanta libertad que, ahora, abusan de ellos pues creen que tienen el derecho de tratar como les parezca a cualquier persona. En su gran mayoría, los hombres discriminados, sufren maltrato psicológico por parte de sus esposas. Pero no se descarta que también son víctimas de maltrata físico.
Hasta el día de hoy, no existen leyes, instituciones ni decretos en nuestro país que protejan y velen por el bienestar de los hombres. Esto es una forma más de discriminación, pues a pesar de decir que tanto hombres como mujeres tenemos los mismos derechos, ninguno está en contra del maltrato y discriminación del sexo masculino. Hasta la actualidad, se sigue idealizando a la mujer como libre de polvo y paja, en cambio el hombre va a seguir siendo criminalizado por todas las malas acciones que cometió en el pasado.
La discriminación del género masculino no es conocida o no se habla de ella, puesto que se le presta mayor atención a los problemas que pueda sufrir la mujer, pues la voz de la mujer será escuchada en cualquier lugar. En contraste, el hombre será juzgado y muchas veces se dudará de la credibilidad de sus palabras, pues en la sociedad en la que vivimos se tiene la idea de que la mujer siempre va a ser la víctima. A parte de no ser escuchados, los hombres, no buscan ayuda o se quedan callados por el simple hecho tener vergüenza o creen que van a ser la burla de todos, pues ¿qué es lo que van a pensar de él si se llegaran a enterar que es maltratado? ; asimismo tienen miedo, se sienten amenazados por sus propias parejas y por ello es que deciden no buscar ayuda y seguir en silencio.
Entonces, es necesario y de suma importancia que se tome en cuenta que los hombres también son seres humanos que merecen respeto e igualdad de oportunidades y derechos. Además de eso, sería muy significativo que organizaciones estatales u ONGs consideraran la posibilidad de crear proyectos que ayuden a estos hombres a poder salir de este problema que muchas veces los agobian y consumen en profundas depresiones.


Lindsay Cabrera Gómez.


Bibliografía:

• RAMOS, Miguel Angel (2001) La paternidad y el mundo de los afectos. Publicado en: FEM. Publicación Feminista Mensual. México D.F.Año 25 Nº 219 (Consulta: 01 de Junio del 2010)(http://www.mimdes.gob.pe/archivos_sites/daff/convencionfamilia/La_paternidad_en_el_Mundo_de_los_Afectos_Ramos_2001.pdf)




• DE ASSIS, Danilo(2005) Acercar la opresión. Vol.5 Nº2 (Consulta: 30 de Mayo del 2010) (http://www.inventandopolvora.org/textos/opresion.doc)

 


Blogs relacionados con el tema:




Discriminación contra el género masculino

Encuesta:

Esta encuesta realizada tuvo como objetivo principal poder informarnos y tener una idea más clara sobre la opinión que tiene las personas de la discriminación del género masculino en nuestro país, puesto que en el sociedad en la que vivimos, una cantidad mínima de individuos tiene conocimiento de ello.

Fueron 30 personas que radican actualmente en la ciudad de Lima a las que se encuestó, de las cuales 20 fueron del sexo masculino y las 10 restantes fueron del sexo femenino. Se estimó que debía realizarse la encuesta a un mayor número de varones para poder captar la propia idea que tienen estos sobre el tema. Sin embargo creemos que la opinión de las féminas es de suma importancia.


El rango de edades de estas personas fue entre 15 y 52 años. Además de ello, se tomó en cuenta el nivel de instrucción de las personas. Entre ellos se encontraban estudiantes del nivel secundario, estudiantes universitarios, comerciantes ambulantes, profesionales y personas que contaban con un pequeño negocio propio. Cabe recalcar que no todas las personas adultas a las que se les encuestó había tenido una formación universitaria o no había culminado los estudios escolares, lo cual permitió que la pequeña investigación fuera mucho más enriquecedora pues se pudo observar un pequeño contraste con respecto a las respuestas emitidas por ellos.

 




La primera consulta que se les hizo fue acerca de que si consideraban que en el Perú existía la discriminación hacía los varones. Como se puede observar en el gráfico, de los veinte hombres encuestados, catorce consideraban que si existía este tipo de discriminación y el resto obviamente dijo que no. De las mujeres, solo seis de ellas dijeron que sí y las cuatro restantes lo negaron. Cuando se les preguntó acerca de porque dijeron que sí, argumentaron; en su gran mayoría, que la discriminación se da en cualquier campo, que no distingue géneros y se da tanto en hombres como en mujeres, aunque el porcentaje de discriminación al hombre es menor al de la mujer. Asimismo, manifestaron que no existen leyes que los protejan sobre el maltrato físico y/o psicológico que muchas veces las mujeres comenten contra ellos. Por otro lado, comentaron que siempre se les cree a las mujeres puesto que se les considera víctimas a ellas, sin tomar en cuenta los derechos, necesidades y opiniones del hombre. Otros mencionaron que hay trabajos en los que solo solicitan a mujeres y cuando los hombres realizan actividades que en su mayoría son cumplidas por ellas, se les tilda de gays. Con respecto a la respuesta no, un gran número de personas dijeron que en nuestra sociedad la discriminación se daba contra las mujeres, pues los hombres son los que abusan por sus capacidades físicas y por ello la víctima siempre había sido la mujer. Por otro lado, otras personas mencionaron que nunca habían escuchado hablar sobre la discriminación masculina y que en esta sociedad eso no se daba, pues el machismo sigue latente hoy en día.

Podemos inferir, de acuerdo a las respuestas emitidas, que si hay conocimiento acerca de la discriminación contra los hombres, y que muchas personas son conscientes de ello. Sin embargo hay aun gente que no se quiere dar cuenta de la realidad, muchas veces por no querer ser objeto de burla o porque simplemente no saben a quien recurrir o quien podrá ayudarlos.

En relación a la segunda interrogante, la mitad de los hombres indicaron que sería importante que el Estado encomendara a una Institución el maltrato doméstico contra los varones. En contra posición el 50% restante consideró que ello no era necesario. En cuanto a las respuestas de las señoritas, increíblemente el 80%, que en este caso vendrían a ser ocho personas, expresaron que sí sería conveniente que existiese esta organización. Sin embargo, el 20% sobrante declaró que no sería trascendental la creación de esta Institución. Las personas que creyeron que sí era necesario este establecimiento, aclararon que esto se debía a que si queremos un país democrático e igualitario, se deben respetar los derechos de todos en igual medida, pues es injusto que solo la mujer y el niño estén protegidos legalmente, ya que en la actualidad los hombres también sufren de violencia física y psicológica y esto debería evitarse. Por otro lado, mencionaron que a pesar de haber menos casos de violencia doméstica contra varones es necesario que cuenten con personas que los puedan ayudar y a quienes puedan recurrir. Desearían además que las denuncias que muchas veces son rechazadas sean tomadas en cuenta. Por otra parte, la gente que creyó que no era necesario que una Organización se encargue de ello dijeron que esto se debía a que son las mujeres las que sufren mayormente y que los casos de maltrato doméstico contra el sexo masculino es limitado, ya que el hombre; por naturaleza, es más fuerte. Dijeron, además que esto también dependía a la educación que hayan recibido las personas. Mencionaron que los que no habían recibido una buena educación eran lo que en su generalmente abusaban de las mujeres.
Podemos decir que mucha gente está conforme con la creación de este tipo de instituciones, pero debido a estereotipos que existieron y que existen actualmente, como el machismo y el feminismo que no permiten que se puede lograr por todas las ideas falsas y equivocadas que tienen.


La tercera pregunta fue mucho más directa, puesto que trataba sobre la fecha en la que se celebra el Día Internacional del Hombre. Tanto los hombres como mujeres encuestados dijeron que no sabían que existía tal fecha. Dos de las diez mujeres encuestadas se animaron a decir que tal fecha no existía, sin ni siquiera haberse informado. Debido a lo manifestado, podemos mencionar que los hombres ni siquiera tienen gran intensión o no le brindan la debida importancia a sus derechos. Muchos de ellos pueden estar disconformes con las leyes actuales y los estereotipos de nuestra sociedad, sin embargo casi nadie mueve un dedo porque ellos sean tomados en cuenta y lo podemos confirmar ya que no tienen ni la menor idea del día en que ellos son homenajeados.




 
La última interrogante solo fue realizada a los veinte hombres de la muestra, puesto que se trataba sobre si alguno había sido víctima de discriminación como hombre. Doce de los veinte hombres comentaron que alguna vez habían sido víctima de discriminación, mientras que los ocho hombres sobrantes dijeron que no habían sido discriminados. Se decidió no preguntar cómo es que fueron discriminados, pues esto conllevaba a que se pudieran sentir incómodos o fastidiados y eso no era lo que realmente se quería.

 


Lindsay Cabrera Gómez.