Se realizó una encuesta de una muestra de 20 personas, en su mayoría una población femenina con un rango de edad muy variado entre los 19 y 71 años. Para llevarla a cabo, me enfoqué sólo mujeres para encuestar, debido a que no se observa casi nada de discriminación laboral al género masculino en nuestro país. Asimismo, tanto en la profesión u oficio como el estrato socio – económico cultura de las mujeres encuestadas la muestra fue muy variada, esto se debió a que quería observar y analizar la cosmovisión de cada de una de ellas en particular y no generalizar las respuestas o información de un sólo sector. El objetivo de esta encuesta es poder conocer lo que algunas mujeres peruanas piensan y opinan sobre la situación laboral actual que cada mujer enfrenta día a día ante una desigualdad de género muy vigente en nuestra sociedad.
En la primera pregunta se planteó de manera directa si en toda la experiencia laboral de las encuestada habían percibido algún tipo de discriminación por ser mujer, antes esta interrogante, sólo un 10% de ellas, respondió que sí, estas mujeres dada la casualidad son personas con una profesión en ingeniería de minas e ingeniería civil. Ante lo mencionado anteriormente, se puede plantear el hecho que la carrera de ingeniería en nuestro país, si bien acceden tanto como hombres como mujeres, lamentablemente, los postulantes, estudiantes, graduados de esta carrera son en su gran mayoría del género hombre. Las que respondieron que sí sentían una discriminación laboral por género cuando habían postulado a un trabajo, me explicaban que se mayormente se da en la carrera de ingeniería, porque se la ha visto mal asociado a la carrera de ingeniería como propia del género masculino. En cambio, las demás encuestadas como secretarias, periodistas, administradoras, psicólogas y comerciantes que me comentaban que ellas no viven esa discriminación porque hay una igualdad de hombres y mujeres laborando en sus profesiones u oficios. De las respuestas brindadas de esta pregunta, la discriminación laboral al género femenino hoy en día, se ve mayor asociado a carreras como ingeniería y derecho donde aún se latente un pensamiento machista hacia el hecho que una mujer también pueda desempeñarse igual o mejor que el hombre.
En la segunda pregunta, se planteaba lo que exponía la socióloga Fanni Muñoz sobre la ineficacia del Estado u otra entidad gubernamental de nuestro país al hacer valer los derechos de la mujer mediante el cumplimiento de las leyes que se promulgan, que no sólo se quede en las palabras, sino que se ven aplicadas a nuestra realidad. Ante esto, se preguntaba si coincidían con lo que se plantea, el 90% estuvo de acuerdo, y al preguntarles el por qué, explicaban que el Estado puede promulgar diversas leyes para hacer validar los derechos de la mujer, pero que las empresas no cumplen para nada con sus trabajadoras. Esto se debe a que al hablar de temas de ascensos o remuneraciones, en el hombre se le daba mayor preferencia sin tomar en cuenta las habilidades o el potencial que la mujer trabajadora pueda tener. Asimismo, muchas planteaban que toda entidad política siempre es un cero a la izquierda ante cualquier problema y, sobre todo, cuando se trata el tema de los derechos de la mujer. Por otra parte, se planteó el hecho que ninguna empresa en su totalidad favorece a que la mujer pueda desempeñarse correctamente tanto en el rol profesional como en el rol maternal, ya que en su mayoría consideran a una mujer embarazada o con hijos una persona muy ineficiente porque tienes otras prioridades que cubrir.
Esta pregunta la realicé debido a que anteriormente, los materiales pedagógicos en las escuelas se les instruían a los estudiantes el estereotipo de profesión según el tipo de género, como el hombre como bombero o abogado, y a la mujer como profesora o secretaria, pero nunca se veía viceversa. El 80% respondió que de alguna manera si tuve una participación en este pensamiento de designar profesiones por género, cuando una mujer puede desempeñarse en cualquier profesión que desee. Asimismo, muchas de las encuestadas criticaban el hecho que aparte que en los libros se les representaban como secretarias o profesoras, también se les mostraba como ama de casas, una etiqueta que ha llevado la mujer por siglos. Me mencionaban el hecho que por ese tipo de pensamiento machista, mucha de ellas, señoras entre los 42 para arriba, estudiaban una carrera y justo al terminarla no podían ejercerla como hubieran querido porque ahí nomás se casaban y se dedicaban a la familia, al cuidado de los hijos, o muchas empezaban la carrera pero no la terminaban por motivos económicos, ya que los padres preferían que los hijos varones estudian una carrera, ya que ellos cumplían con el deber de mantener a la familia, y la mujer de cuidar la familia. Y este tipo de pensamiento, pasaba en generación en generación, y a su vez los materiales pedagógicos reflejaban esta clase de ideas.
En la cuarta pregunta con respecto a los tipos de profesión que poseen un alto índice de discriminación laboral femenino, podemos apreciar que un 31% opina que el cargo de presidente o cargo político en nuestro país se observa mayor discriminación de este tipo. De ahí un 25% lo ocupa la carrera de ingeniería, consecutivamente con un 18% tanto una mujer policía como otros (tales como derecho) también se puede ver reflejado este problema. Por último, con un 8 % encontramos la carrera de administración donde hoy en día según las encuestadas se ve una mayor equidad de hombres y mujeres en cuanto al acceso laboral. Ante esto podemos plantearnos el hecho que la mentalidad de ver a una mujer en la carrera de ingeniería que era algo inaudito de observar, ahora ya no lo es así. La población femenina que se desempeña laboralmente como ingeniera ahora va en aumento de poco a poco, lo cual es un buen progreso para luchar contra los prejuicios o estigmas laborales de la mujer: sin embargo, cabe resaltar que una mujer abogada es aún discriminada en nuestro país según lo que respondieron las encuestadas a qué profesiones posee un alto índice de discriminación laboral encuestadas, y es algo que ve día a día, el campo de derecho aún no es tan accesible para la mujer en nuestra actualidad.
En la quinta y última pregunta, sobre cuáles podrían ser los principales motivos de discriminación laboral femenina el 62% opina que una sociedad machista es el principal causante del origen de esta discriminación, nuestro país se rige bajo un pensamiento donde se le discrimina a la mujer, considerándolo como el sexo débil e incapaz de igualar al hombre en cuanto sus habilidades o aptitudes. Además, de dificultando el desarrollo de su rol profesional, y pensando que la mujer es la principal encargada de cuidar de los hijos y de la casa, cuando ella puede cumplir los dos roles a la vez, tanto profesional como maternal con la misma destreza. Por otro lado, se observa muy detenidamente que las empresas por el mismo hecho que la mujer al quedar embarazada o por ser mujer casada con hijos, automáticamente se plantea la idea que su rendimiento o desempeño va a ser bajo, y prefieren contratar a hombres. Po último, un 33% opina que tanto la sociedad machista como la maternidad son los principales motivos de discriminación hacia la mujer en el aspecto laboral. Lo que se puede resaltar de estas respuestas es que aparte de una sociedad machista que sea la principal razón de la discriminación laboral hacia la mujer en nuestro país, sería también ponernos a pensar en que la mujer también desarrolla ese pensamiento, es decir, también lo adopta, ya que a veces la misma mujer se pone trabas u obstáculos para poder desempeñarse en lo que quiere hacer o ser. Es claro, que existe una actitud machista en nuestra sociedad, pero no sólo es impartida por lo hombres, sino también por las mismas mujeres. Y si se busca eliminar este tipo de discriminación, no sólo se le debe asignar a los hombres, sino a nosotras mismas también, porque inconscientemente cada una emite prejuicios contra otras mujeres por hacer algo que está fuera de lo acostumbrado, como por ejemplo, si una mujer desempeña la labor de un cargo importante en una empresa, y si es exigente, seria, muy poco flexible con las negligencias del personal y si es determinante con las decisiones tomadas, es fichada como una mujer fría, despiadada, una "desgraciada", una persona demasiado ambiciosa y cruel pero en cambio si es un hombre el que estuviera en el lugar de ella, se pasaría por alto estas caractertísticas, porque es hombre y punto y se supone que es normal que un hombre cumpla con esos rasgos, pero una mujer no debe ser así. Tanto mujer como hombres deberíamos cambiar eso, pero si queremos empezar a generar cambios a pasos grandes, este tipo de mentalidad debería ser eliminada primero por nosotras, el cambio debería empezar por nosotras mismas.







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